Con la llegada del verano austral, la Antártida atrae a un número cada vez mayor de turistas que buscan otra clase de vacaciones, en las que disfrutar de la naturaleza y sumergirse en la aventura. Cruceros y en menor proporción veleros, ofrecen la posibilidad de viajar a la Antártida, el llamado Continente Blanco, a cuyas costas se acercan pingüinos, focas, ballenas y distintas especies de aves con la llegada de temperaturas más suaves.