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¡Que las maletas no te arruinen el viaje!
Autor: Elianne E. González (© Copyright 2008, Power Content Inc.)
Viajar es un placer… o puede serlo, si descontamos las largas líneas en el aeropuerto para registrar las maletas, pasar por el proceso de seguridad, al entrar al avión y esperar que haya un espacio en el compartimiento de abordo para el maletín…
Una de las razones por las que viajar se convierte en un vía crucis es porque nos empeñamos en llevar con nosotros cosas, implementos y vestimenta que consideramos indispensables para el cuidado mínimo y mantenernos civilizados… y terminamos con varias maletas, un maletín de mano, la computadora portátil (ya nadie parece viajar sin una), el bolso (especialmente de mujeres) y -ahora que casi todas las aerolíneas han eliminado eso de alimentar a los viajeros- la bolsa del almuerzo, o el café y la botella de agua…
A esto agreguemos que varias aerolíneas han comenzado a cobrar entre $10 y $15 por cada maleta y bueno, es muy tentador que si sólo vas a estar fuera unos pocos días, trates de apretujarlo todo en un maletín que lleves contigo dentro del avión. Veamos lo básico de empacar maletas para ver que surjan los menos problemas posibles.
Maletas para viajes de trabajo: cuenta con un plan B
Si vas de negocios con frecuencia, te resultará más rentable que cuentes con ropa práctica que puedas usar específicamente como “ropa de viajes de negocios”: colores sólidos, clásicos, combinables, de telas fáciles de cuidar o de lavar en caso de una emergencia y combinables con zapatos que sean cómodos. Para evitar lucir siempre igual agrega accesorios que varíen tu “look” de viajero(a): corbatas, bufandas o pañuelos de diferentes colores (ocupan poco espacio).
No pongas en tu maleta nada que de perderse sea indispensable para continuar tu viaje: billetes de viaje, pasaporte o tu identificación, dinero, tu computadora portátil… Pero se realista, no puedes llevar un paquete enorme como equipaje de cabina pues terminarán enviándolo a la bodega del avión de todos modos. Lleva a mano un paquete que de verdad cabe debajo del asiento. No es seguro que tendrás espacio en la cabina.
Pregunta los límites de envases a llevar en tu maletín de mano visitando la página de Transportation Safety Administration o TSA. El límite suele ser 3 onzas de líquido por envase y estos en una bolsa transparente de plástico por viajero. Simplifica al empacar cosméticos y cosas de higiene, limitándolos a un grupo en tu bolso, según los requisitos. Y sí, la pasta de dientes, la crema de noche o el “gel” del pelo se consideran “líquidos”.
Si vas a mandar la maleta, agrega una muda de ropa mínima a tu maletín de mano (o de la computadora) como un suéter, blusa o camisa resistente a las arrugas y que convine con lo que lleves puesto. Si pasa algo a tu maleta, podrás refrescarte al llegar a tu destino, mientras recibes la maleta o tengas opción de sustituirla con cosas que adquieras.
Existen seguros que reponen el costo de perder las maletas. Los ofrecen las aerolíneas y las tarjetas de crédito. Suelen entrar en vigencia si pierdes el equipaje o se “atrasa” en un trasbordo. Tu seguro de propietarios de vivienda también pudiera reintegrar el monto de lo que pierdas en esta, pero los inconvenientes no son “reembolsables”. Tu trabajo es idear el plan B que te saque del problema, pero hazlo antes de salir de viaje.
